Seguro que muchos de vosotros estáis al tanto de la noticia que salió hace unos días. Apple le ha ganado un importantísimo juicio a Samsung relacionada con la violación de patentes sobre móviles. Samsung tendrá que pagar a Apple 1052 millones de dólares, un duro golpe para la compañía coreana. Pero la cosa no queda aquí. Las consecuencias son:

  • Para empezar, se han de retirar de las tiendas en Estados Unidos todos los modelos de teléfono que infrinjan las patentes de las que ha sido declarado culpable, dispositivos como el Galaxy S, Galaxy S II o Galaxy S III, además de toda su gama media.
  • Se han de rediseñar todos los teléfonos nuevos que tenían que llegar.
  • Google se tendrá que asegurar que Android no infrinja las patentes para que no ocasione perjuicios al resto de fabricantes
  • Varias compañías (HTC, Sony, Motorola, LG, Huawei…) actuarán ahora con mucha más precaución con el miedo a ser atacados también.
  • Puede que estas compañías tengan miedo de ser demandadas si usan Android y quizás escojan otro sistema operativo.

Como veis, en realidad lo de las patentes es lo de menos. Todo esto se usa para frenar el imparable ascenso de Android en la telefonía móvil. Si antes Apple luchaba con la innovación y la calidad en esta industria, ya se ha quedado obsoleta y sólo puede luchar de una manera sucia y vil.

¿Y por qué esta guerra sólo en Estados Unidos?. Muy sencillo, porque estas patentes, llamadas patentes de software, están prohibidas en Europa (aunque bajo cuerda se están haciendo). ¿Y que son?. Según la wikipedia:

Las patentes de software son monopolios de 20 años que conceden algunas oficinas de patentes en el mundo sobre funcionalidades, algoritmos, representaciones y otras acciones que se pueden llevar a cabo con una computadora. En la jerga se suele sustituir dicho término por la expresión “invención implementada por computadora” que incluye tanto las polémicas patentes de software como las generalmente aceptadas “invenciones asistidas por computadora”, esto es, las invenciones físicas tradicionales que incluyen software en su funcionamiento. Así, la Oficina Europea de Patentes (OEP) define generalmente una invención implementada en computadora como “expresión destinada a cubrir solicitudes que involucren computadoras, redes informáticas u otros aparatos programables convencionales por las cuales prima facie las características novedosas de la invención apropiada se manifiesten a través de uno o varios programas”

Esto trae un gran problema. En realidad se patenta un idea (algo realmente peligroso), sea cual sea el código con el que se implemente. Así, por ejemplo, Microsoft tiene patentado un proceso revolucionario: el apagado del ordenador. Se trata de un proceso sencillo que cualquier persona con conocimientos básicos de informática puede entender y que viene dado por el siguiente diagrama:

En el caso que nos ocupa, Samsung ha infringido patentes tan generales como las siguientes, entre otras:

– El gesto de “pinzar” y la navegación con zoom.

– Tap-to-zoom (hacer tap para zoomear).

– “Efecto muelle” que hace que rebote la pantalla al llegar a un extremo.

Con esta guerra absurda de patentes no se gana nada. Solo se crea una controversia en este tema. Vuelvo a citar a la wikipedia:

Los detractores de las patentes sobre el software argumentan que cualquier programa informático está compuesto de millones de componentes (procedimientos, algoritmos,…) muchos de los cuales podrían ser patentables o incluso estar ya patentados. Esto haría inviable un proyecto de software por parte de cualquier PYME o equipo de programadores que no contara con otras patentes para intercambiar con sus competidores (práctica habitual entre grandes corporaciones desarrolladoras: los grandes intercambios de bolsas de patentes). Por otro lado, generalmente es imposible dilucidar si un código determinado incumple alguna patente porque para llegar a tal certidumbre sería necesario evaluar todas las patentes de software existentes en las distintas oficinas de patentes (cientos de miles) y además incluso así quedaría la duda. Generalmente es preciso un proceso judicial para determinar a fe cierta si una patente está siendo infringida por determinado programa o no. Obviamente, tanto la búsqueda exhaustiva como los pleitos de patentes, son actividades vetadas a las PYME por el gran esfuerzo humano y económico que les supondría, lo que las dejaría fuera del mercado por no ser competitivas. A todo lo anterior se suma que en muchos casos una o unas pocas patentes de software son suficientes para monopolizar alguna funcionalidad informática (caso del carrito de la compra de la famosa patente europea y norteamericana “One Click” de Amazon).

Esperemos que alguien con dos dedos de frente por aquellos lares consiga entrar en razón a los responsables de las patentes de software y les haga ver que esto no conduce a nada bueno.

Fuentes:
http://es.wikipedia.org/wiki/Patente_de_software
http://www.elandroidelibre.com/2012/08/apple-gana-el-juicio-y-samsung-es-declarado-culpable-de-infringir-patentes.html
http://www.genbeta.com/actualidad/mas-patentes-absurdas-microsoft-patenta-el-apagado-del-ordenador