LLevaba un tiempo pensando en ir a ver una peli en 3d pero aún no me había decidido. Y mira tú por donde elijo una película que no me apetecía ver. ¿Por qué?. Porque soy así de raro.

Después de una buena cena en el siempre bien colocado Confucio Wok, me siento en mi butaca, me pongo las gafas y, después de sentirme ridículo cual quinceañero de los 80′ viendo en rojo y azul, decido disfrutar de las 3D. Y es que yo ya iba pensando en que iban a ser un timo. Para tranquilidad de toda persona que no haya disfrutado de esta nueva tecnología, aclararé que no son las gafas de plastiquillos rojos y azules. Y no sólo eso, ¡funcionan!.

De pronto todo empieza a tomar forma, la distancia aparece como por arte de magia, todo está en su lugar, el concepto de cerca y lejos se hace presente y hay figuras y personajes que casi se pueden tocar. Ahora estoy contento y ya he dejado de sentirme ridículo. Esto de las 3D funciona y lo hace de maravilla.

Una vez pasado el shock inicial de esta tecnológia me encuentro con que estoy viendo una peli. Y esa peli es “Alicia…” . Y es de Tim Burton. Y qué me encuentro. Pues lo que esperaba. Un mundo mágico, lleno de personajes curiosos, una ambientación genial, un mundo tridimensional asombroso (bueno, esto no me lo esperaba), una producción espectacular y… y ya está porque “Alicia…” se queda ahí. La historia aunque empieza bien, se transforma en tópica y acaba como todo espectador ya sabe desde el primer cuarto de película. Menos mal que la escena final nos despierta con una batalla que por sí sola justifica el precio de la entrada para verla en 3D. Por suerte no se hace tediosa. Los 108 minutos de film (¡voy a tener que crear una plataforma para que vuelvan las pelis de 80 mins!) distraen, pero poco más. Los domingos en antena 3 ponen películas distraidas pero no pago 9€ por ellas.

Resumiendo. Si tu intención es verla en 2D no lo hagas en el cine. Te esperas para verla como tú ya sabes. Si quieres verla en 3D perfecto. Te vas a encontrar con un espectáculo visual que, repito, merece los 9€ de la entrada y verás un film que no pasa de distraido. Si te has tragado todas las pelis que han sacado en 3D ya no te sorprenderá y tal vez prefieras gastarte el dinero en otra película o en cervezas, que te hacen ver en 3D pero de otra manera.