A estas alturas creo que nadie necesita que le diga qué es Splinter Cell, pero como no todo el mundo tiene por qué ser aficionado a los videojuegos, haré un breve resumen. Se trata de una saga de acción/infiltración creada por el famoso escritor Tom Clancy y desarrollada por Ubisoft. El primer título apareció en 2002, le siguió Pandora Tomorrow en 2004 y a continuación esta entrega de la que os hablo. Encarnaremos el papel de Sam Fisher, un agente de la NSA que tendrá que evitar que los malos hagan de las suyas. El sigilo será su arma principal y eliminar civiles, unidades enemigas o hacer saltar las alarmas puede significar el final de la misión.

El argumento de esta entrega se centra en Asia y podría ser el guión de cualquier superproducción americana. China y Corea del Norte bloquean navíos japoneses con motivo de la formación de la Información de Autodefensas de Japón, que es considerada una violación de la constitución japonesa posterior a la segunda guerra mundial. E.E.U.U. envían al mar de Japón el destructor USS Clarence E. Walsh como elemento disuasorio. Esto provocará grandes tensiones en la zona que podrían desembocar en la tercera guerra mundial y la NSA y Sam fisher se verán obligados a intervenir.

La mecánica de juego sigue siendo  la misma. Deberemos cumplir las misiones con el máximo sigilo posible. El enfrentamiento directo no es una opción porque seremos eliminados con relativa facilidad. Para ello tendremos que aprovechar la oscuridad y el silencio. Existe una barra que nos indica cuanta luz hay en la zona en la que estamos. Cuanta más luz, más fácil será que nos descubran. Otra barra nos indicará el nivel de sonido ambiente. Cualquier ruido por encima de éste, alertará al enemigo y correremos el riesgo de ser descubiertos.

Gráficamente es realmente impactante, llegando al límite técnico de la consola. El uso de la iluminación, como en las entregas anteriores, es soberbio, además de incluir efectos espectaculares como la humedad sobre objetos, charcos de agua, etc.

 

 

El uso de la música está muy bien implementado. En condiciones normales no hay. Ésta solo aparece en momentos de tensión, como cuando algún enemigo se alerta al escuchar algún ruido o ver algo extraño.

Los efectos especiales nos meterán de lleno en el juego. El sonido ambiental, los personajes hablando (en perfecto castellano y con un buen doblaje), las puertas, los diferentes sonidos al andar dependiendo de la superficie en la que estemos, etc. Un gran trabajo en este apartado.

El manejo de Sam es realmente sencillo y se aprende rápidamente. Tiene además unos videostutoriales que nos enseñan todo lo que podemos hacer. Contamos con un montón de armas y gadgets. La pistola, granadas de humo, aturdidoras, de gas y de fragmentación, la ganzúa, la cámara de seguimiento, el rifle, el EEV (que nos permitirá escanear objetos y hackear ordenadores a distancia), la visión nocturna y térmica, etc. Todo es realmente fácil de manejar y mantenernos ocultos sólo será fruto de nuestra habilidad.

El juego cuenta con diez espectaculares fases, todas bastantes extensas y bien construidas. Si bien no es un juego corto, nos quedamos con ganas de más. Es tan bueno, que cualquier número de fases nos parecerá poco. Pero, para complementar esto, tenemos el modo multijugador en linea. Existe un modo versus para dos equipos de dos jugadores y, la gran novedad, un modo cooperativo para dos agentes. No hablaré de estos modos porque no he tenido ocasión de jugarlos, pero estoy deseando hacerlo a través de ese maravilloso programa llamado xlink kai, que permite jugar online aunque xbox live no exista desde hace 4 años.

 

 

Existen tres niveles de dificultad. Es aconsejable empezar por el normal, ya que el avance con sigilo requiere de experiencia y puede llegar a convertirse en desesperante si no se sabe cómo hacerlo. En esta ocasión además, la IA está mejor hecha. Los enemigos reaccionarán ante cualquier ruido extraño, se mosquearán si ven algo raro moverse, una puerta abierta, una luz apagada que antes no lo estaba, y darán la alarma si nos ven o encuentran algún cadáver. Igual que en las entregas anteriores, pero con mayor realismo y no tan mecánica.

Resumiendo: sigue los mismos pasos que las dos entregas anteriores pero todos los apartados rozan la perfección, mejorando y puliendo los fallos que pudiera haber anteriormente. Éste es el tipo de videojuego por el cual uno entiende por qué juega. Una obra maestra que nadie en su sano juicio debería dejar de jugar. Recomendado al 100% de la población. Mi puntuación: **** (sobre 4).