“Tras un naufragio en medio del océano Pacífico, el joven hindú Pi, hijo de un guarda de zoo que viajaba de la India a Canadá, se encuentra en un bote salvavidas con un único superviviente, un tigre de bengala con quien labrará una emocionante, increíble e inesperada relación.” (FILMAFFINITY).

Recuerdo ver el tráiler de esta peli y quedarme con cara de tonto pensando en qué mierda era esa. Reconozco que me pareció totalmente absurda. Pero siempre es bueno tener un punto de vista diferente y después de hablar con varias personas de ella (algunas la habían visto y otras no), me entró la curiosidad.

 

 

Cuando te sientas en la butaca del cine tienes que estar preparado para ver una película de fantasía. Si no lo estás, ni se te ocurra sentarte. En los primeros minutos (muy interesantes) no parece que sea nada fantástica. Se nos cuenta la infancia de Pi, con notas de humor, pero no hay nada de esa imaginación, de esa ilusión que nos esperábamos. Hay que esperar un poco, hasta el naufragio, para entrar de lleno en “La vida de Pi”.

Casi todo se desarrolla en una barca con dos protagonistas: Pi y el tigre. Y nadie sabe que personaje es el más importante. Nadie puede decir quién se defiende de quién, quién ataca a quién. En realidad se sobreviven el uno al otro. Y este es el corazón de esta película, la relación entre Pi y el tigre.

 

 

Resulta increible como un concepto tan simple como una barca, un joven indio y un animal puede enganchar tanto al espectador. Te mantiene agarrado al asiento en cada una de las situaciones en las que se ven envueltos. Es conmovedora, imaginativa y de una belleza envidiable. Me arrepiento de no haberla visto en 3d porque, según las críticas, es espectacular. Añadid a esto que nos hace pensar, ya que es una metáfora muy bien trabajada de…bueno, ese trabajo os lo dejo a vosotros, ya que lo interesante es que lo descubráis por vuestra cuenta y saquéis vuestras propias conclusiones.

Recomendada a cualquier persona con un poco de imaginación. Mi puntuación: ***(1/2) sobre 4.