Después del asesinato de su padre por Tom Chaney (Josh Brolin), Mattie Ross (Hailee Steinfeld), una chica de catorce años firmemente decidida a hacer justicia, contrata los servicios del veterano sheriff Rooster Cogburn (Jeff Bridges), un borracho de gatillo fácil. Ambos perseguirán al criminal hasta territorio indio e intentarán atraparlo acompañados de LaBoeuf (Matt Damon), un ranger de Texas, que quiere atrapar de Chaney para juzgarlo por el asesinato de un senador… Nueva adaptación de la novela de Charles Portis, que ya había llevado al cine Henry Hathaway (True Grit, 1969) con John Wayne como protagonista.

Ficha


Título original: True Grit

Año: 2010

Duración: 110 min.

País: E.E.U.U.

Director: Joel Coen, Ethan Coen

Reparto: Jeff Bridges, Hailee Steinfeld, Matt Damon, Josh Brolin, Barry Pepper, Paul Rae, Ed Corbin, Domhnall Gleeson

Así se presenta la última película de los hermanos Coen. Un remake de un clásico del western que le valió a Wayne su único oscar. Y aunque los directores  se empeñan en decir que no es un remake sino una adaptación de la novela, la comparación con la cinta del 69′ es inevitable. Pero yo no lo voy a hacer, básicamente porque no la recuerdo, es más, no sé siquiera si la he visto, y si lo hice, fue hace demasiado tiempo y no me acuerdo de nada. Por tanto todo lo que digo aquí se refiere al film de los Coen, sin referencia alguna ha su antecesora.

La película empieza mosqueantemente lenta. En los primeros minutos nos llegamos a plantear si nos hemos equivocado en la elección que hicimos al coger la cartelera. Pero sólo es el principio. Poco a poco empieza a coger ritmo y se convierte en lo que es, una tragicomedia del oeste. Es cierto que no abarca lo típico de un western (vaqueros, pistoleros, los salones, las peleas de bar, las partidas de poker, los duelos) pero rebosa western por los 4 costados. No sé cómo, pero lo hace.

Nos encontramos con un Jeff Bridges que clava el papel de pistolero alcohólico de gatillo fácil, con un Matt Damon que está muy bien a pesar de que su papel no le pegaba nada a priori y con Hailee Steinfeld (la niña) que no sólo consigue que su personaje no sea repelente sino que hace que le cojamos aprecio. Lleva todo el peso de la historia y lo hace a la perfección.

“Valor de ley” esta llena de romanticismo, humor negro, pistolas polvorientas y botellas de whisky. Es un western algo diferente, pero un western. Es un género poco común en la actualidad y que últimamente no aporta muchos trabajos de calidad. Pero esta es una excepción. Estamos ante una gran película, con una historia interesante, un desarrollo animado y con ritmo, unos actores que engrandecen el guión y unos directores con mucha experiencia y calidad que saben perfectamente lo que hacen y lo que quieren. Pero le falta un puntito para convertirse en un clásico, en algo memorable. No sé lo que es. Tal vez le falta algo de pasotismo al personaje principal, tal vez los “malos” merecen más tiempo en pantalla… no sé. Independientemente de eso, es una gran trabajo.

Nadie debería perdersela.

Puntuación:

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