“Un contenido de descarga o DLC (en inglés downloadable content, lit. contenido de descarga) es distribuido a través de Internet, y es un depósito de datos liberado en forma digital generalmente creado para los videojuegos. La frase se utiliza para referirse específicamente a todo material nuevo, exclusivo o adicional creado por los desarrolladores para los videojuegos y que se publica por separado, posterior al lanzamiento de este.” Wikipedia.

Toda la vida han existido los DLC’s pero antes no era un concepto tan global. Eran las llamadas actualizaciones o parches. Su objetivo era corregir errores en los juegos y, en algunos casos, añadir novedades al mismo. Y, lo más importante, eran gratuitas. Actualmente todo esto ha cambiado. La última generación de consolas y su conectividad a internet ha cambiado esta idea. Y, lo que es peor, esta idea se está extendiendo al mundo del PC.

La tendencia a día de hoy, en lineas generales, es la siguiente. Una desarrolladora realiza un juego. Lo divide en varios “trozos”. Uno de ellos, el más “gordo”, nos lo vende como si fuera un juego completo y al precio que ello supone. El resto nos lo vende a “cachos” en forma de DLC. Incluso nos encontramos ocasiones en que estos DLC’s se empiezan a vender el mismo día de la salida del juego. En definitiva, un auténtico timo. Nos venden un juego completo a precio de juego completo cuando en realidad sólo nos están vendiendo parte de él. Hay casos incluso más sangrantes. Modos de juego que ya están en el videojuego pero para que aparezcan y poder usarlos hay que pagar un DLC que lo único que hace es desbloquearlo. Para mear y no echar gota.

 

 

Obviamente el problema no está en el concepto de DLC ni en la gratuidad o no del mismo. Si hoy lanzan un juego y empiezan a trabajar en nuevo contenido el cual lanzan X meses después, me parece perfecto. Si quieren ponerlo gratuito pues encantado, que no, están en su derecho y yo soy libre de comprarlo  o no. El problema es que se ningunea al usuario y se trata de exprimirlo hasta límites absurdos. Si a esto añadimos el tema de las protecciones de los juegos…pero eso es otro tema que merece otra entrada aparte.

La idea de esta entrada me ha venido al ver el Max Payne 3 en steam. Salió ayer al precio 49.99€ (menuda jeta vender un juego en formato digital a ese precio). Pues sin cortarse un pelo venden junto al juego lo que ellos llaman el  Max Payne 3 Rockstar Pass. Pagas 29.99€ y tienes acceso a todos los DLC’s que tienen previsto sacar desde este verano hasta finales de 2012. Y por supuesto ya describen los DLC’s y qué contendrán. Es decir los tienen más o menos preparados pero no los meten en el juego porque no les da la gana. Es mejor sacarle al usuario casi 30€ por un contenido que se podria haber metido en el juego el día de su salida.

Lógicamente aún existen muchas excepciones. Pero la tendencia está en alza y es el futuro que nos espera. Si esto sigue así, que paren el carro que yo me bajo.