Como bien nos han informado desde el blog de tronchamozas durante la última semana, godzilla ataca Japón. Ha provocado un terremoto y un tsunami posterior. Este último, además de arrasar varias poblaciones, ha destrozado la central nuclear de Fukushima. Los núcleos se están calentado por falta de refrigeración y la nube radiactiva se desplaza peligrósamente. Son como varias bombas atómicas, solo que el proceso es algo más lento. La fusión es inevitable y en 2 ó 3 días estaremos ante una catástrofe de dimensiones bíblicas. El fin del mundo acaba de comenzar.

¿Creéis que exagero?. Pues esto es lo que nos están haciendo llegar gran parte de los noticiarios televisivos españoles. Sólo sueltan verdades a medias con el único objetivo alertar a los telespectadores. Creen que de esa manera tienen mayor calidad periodística. Incluso invitan a expertos en energía nuclear capaces de decir que los intentos de refrigerar los núcleos son inútiles y que en 2 ó 3 días todo reventará. El apocalipsis va a llegar.

Por supuesto que la situación es muy grave, pero es innecesario hablar de Fukushima de manera tan dramática y catastrófica, poniéndose siempre en el peor de los casos o describiendo situaciones casi imposibles de suceder. Si hablan de fusión, por favor expliquen que ocurrirá realmente si esto pasa. Si hablan de radiación, por favor maticen qué niveles se alcanzan. He llegado a oir en la tele que la radiación llegaba a nosedonde. Pero se les olvidó decir que la radiación era equivalente a una radiografía.

 

 

Para “tranquilizaros” un poco, os recomiendo el visionado de esta entrevista a Eduardo Gallego, profesor de Ingeniería Nuclear de la Universidad Politécnica de Madrid y vicepresidente de la Sociedad Española de Protección Radiológica. Describe bastante bien la situación en Fukushima y, aunque no invita al optimismo, no lo da todo por perdido.

Que godzilla nos pille confesados.