Ayer terminé, al fin, el curso de formador ocupacional, después de 4 meses 4. Independientemente de lo que he aprendido y de lo más o menos útil que me sea este curso en el futuro, me quedo con el grupo de gente que he conocido y todos los buenos momentos que hemos pasado, y me olvido, por supuesto, de los pocos momentos malos que hemos podido vivir.

Me quedo con las dinámicas de grupo, con la diversión y risas en el aula, con los momentos de trabajo, con las exposiciones, me quedo con todas las vueltas a casa que tuve ocasión de compartir con una gran mujer (un besazo desde aquí, tú ya sabes quién eres), me quedo con los monitores,  con el día de Sevilla, el Moriles, La Fontana, con las cervecitas, la barbacoa ocupacional, con el día del trivial (¡que bien lo pasamos!), con todos los momentos del café… en definitiva, me quedo con la gran cantidad de buenos momentos que hemos vivido.

Esto no es una despedida, esto es un hasta luego. Besos y abrazos para todas y todos.