Es posible que ahora mismo, mientras escribo estas lineas, Amaral, Vetusta Morla, Coque Malla, Tulsa, Lovely Luna, Pájaro Sunrise, Miss Caffeina o Havalina estén tocando en la azotea del círculo de bellas artes de Madrid algún tema de el álbum “Leit it be”. Y es que hoy, 21 de julio, estos artistas están homenajeando a The Beatles y los 40 años de la edición de “Let it be”. Y lo hacen emulando el último concierto de la banda de Liverpool, el que tuvo lugar el 30 de enero de 1969 en el tejado de las oficinas de la discográfica Apple.

Por aquella época la banda inglesa estaba grabando lo que sería un año después “Let it be”, pero que en ese momento era un proyecto mucho más ambicioso llamado “The get back album”. La idea era no sólo grabar un álbum, también consistía en una especie de documental donde se mostrarían las sesiones de grabación, mostrando al público cómo eran y cómo trabajaban The Beatles. Pero en enero de 1969, fecha de la grabación, la banda estaba totalmente rota. De hecho Lennon apuntó después “Fue la sesión más desagradable de la historia”. El documental se convirtió entonces el testamento de The Beatles y paso a ser una muestra de cómo la banda se tiraba los trastos a la cabeza, se faltaban el respeto unos a otros y de por qué era absurdo que siguieran juntos.
 

 
El 30 de enero de 1969, hartos de grabar juntos y al grito de “¡a chuparla!”, se subieron al tejado de su discográfica y tocaron algunos de los temas que habían estado grabando. Hasta que después de algo más de media hora la policía, que no destaca por su amor al arte, decidió parar el que es, tal vez, el directo más famoso de todos los tiempos. The Beatles ya no existían, el sueño se acabó.

No fue hasta 1970 que llegara el productor Phil Spector y destrozara todo el material que se grabó en enero del año anterior, dando lugar a ese pseudo álbum llamado “Let it be”. Y digo pseudo porque es el único álbum de la de The Beatles que no suena a The Beatles. Esto se debe, en gran parte, a la inestimable ayuda del afamado productor Phil Spector. Siempre me pregunto cómo hubiera sido el disco si se hubiera encargado de él el productor de siempre de la banda, George Martin.
 

 
Sea como fuere “Leit it be” es un álbum mítico, aunque sea sólo por que es el último en la discografía del grupo. Ha pasado a la historia y es el motivo del homenaje que ahora mismo se está celebrando en Madrid.