Seguro que los más detallistas se fijaron en su momento que en la parte inferior del blog estaba el simbolito de copyright. Es decir, tenía todos los derechos reservados. Esto no es algo que yo me hubiera planteado. Simplemente mi tema para wordpress (wordpress= mi sistema de gestión de contenidos, tema= diseño gráfico de ese sistema de gestión) ponía automáticamente ese detalle en la parte inferior. Pero mi última entrada en el blog me ha hecho pensar sobre esta cuestión y he decidido poner Kit de Ocio bajo una licencia Creative Commons.

“Creative Commons (CC) es una organización no gubernamental sin ánimo de lucro que desarrolla planes para ayudar a reducir las barreras legales de la creatividad, por medio de nueva legislación y nuevas tecnologías. Fue fundada por Lawrence Lessig, profesor de derecho en la Universidad de Stanford y especialista en ciberderecho, que la presidió hasta marzo de 2008.

Creative Commons (en español: «bienes comunes creativos») es también el nombre dado a las licencias desarrolladas por esta organización.” (Wikipedia).

Muy bonito pero ¿que significa esto?. Lo explicaré de la manera más sencilla posible que sé y espero no cometer ningún error de concepto ni legal. Cuando alguien crea “algo”, desde el mismo momento en que lo crea, tiene el copyright. Es decir, tiene todos los derechos reservados. No es necesario inscribir ese “algo” en el registro de la propiedad intelectual para tener el copyright. Eso es algo opcional que da beneficios adicionales que no son objeto de esta explicación. Eso está genial. La ley da todos los derechos de una obra al autor o autores en el mismo instante de la creación. Si alguien quiere copiar, distribuir y comunicar públicamente la obra debe contactar con el autor y pedirle permiso. Y con más razón si la quiere usar para fines comerciales.

Pero el panorama actual es totalmente diferente al que teníamos hasta hace 15 años. Internet ha hecho posible el concepto de cultura compartida, el participar sin pedir permiso. Pues bien, Creative Commons nos da la posibilidad de participar en este concepto de cultura compartida sin perder la autoría de la obra. Permite que la obra sea copiada, distribuida y comunicada públicamente bajo unas condiciones. Es decir, si el copyright es todos los derechos reservados, Creative Commons es algunos derechos reservados. Con CC ya no hace falta pedir permiso porque el permiso ya está concedido.

Obtener una licencia Creative Commons es sencillo, rápido y gratuito. Para ello tenemos que ir a la web de la organización y clickar en licencias. Allí se nos explica de una manera sencilla en qué consiste cada una de las 6 licencias disponibles. Una vez informados sobre esto, pulsamos en escoja una licencia. Allí nos harán 2 sencillas preguntas. La primera es si queremos permitir usos comerciales de nuesta obra y la segunda si queremos permitir modificaciones de la misma. Luego hay algunos campos para rellenar, pero son opcionales. Cuando terminemos de contestar pulsamos el botón escoja una licencia y ¡ya está!. Nos aparece en pantalla el código para insertar la licencia en nuestra web (un ejemplo lo podéis ver en la parte inferior de este humilde blog) o, si nuestra obra no está disponible en la red, el texto que debemos añadir en ella. Es cuestión de menos de 5 minutos.

Todo este rollo viene a que he puesto Kit de Ocio bajo una licencia de este tipo. En concreto, Kit de Ocio puede ser copiada, distribuida, modificada y comunicada públicamente siempre y cuando se reconozca mi autoría, no se haga para fines comerciales y, si se altera, transforma o se genera una obra derivada, se distribuya la obra generada bajo una licencia idéntica a esta.

Que pasen ustedes una buena semana santa.