Nos encontramos ante un juego de mesa algo dificil de clasificar. Se podría definir como un “sólo puede quedar uno”.

El juego sigue el típico argumento de una película de zombies. Éstos han infectado la ciudad y los pobres supervivientes se encierran en un centro comercial mientras esperan la ayuda exterior. Y para sobrevivir habrá que seguir el lema del juego: “survival is in the betrayal”, uséase “la supervivencia está en la traición”. El juego se desarrolla mediante decisiones que se toman por votación entre jugadores. Quien obtenga mayoría podrá coger cartas de ventaja, ver donde van los zombies o, si está en el sitio equivocado en el momento equivocado, verse fuera de la partida. Y todo mediante votaciones. Nunca la democracia había sido tan justa.

Cada jugador maneja a 3 personajes (4 si se juega a 3 jugadores, pero no se lo recomiendo ni a mis peores enemigos), cada uno con sus propias características. Por un lado está la tía buena cuyos gritos debidos al miedo atraerán a los zombies,  por otro está el cachas con bate que mantendrá a los zombies a raya y por último está el listo con pistola, que será capaz de amenazar con ella durante las votaciones para obtener ventaja.
Se trata de un juego apto para todos los públicos y que lo único que pretende es hacer pasar un buen rato y unas risas con los amigos. Y lo consigue con nota. Un juego muy divertido.