Seguro que cuando oís hablar de Simply Red se os viene a la cabeza su particular cantante, con el look que llevaba en los noventa (rastas o pelo largo muy llamativo por su color rojizo) y su peculiar voz. Pues de ese Simply Red vengo a hablar hoy. El Simply Red de finales de los ’80 y principios de los ’90, el que estaba en toda la cresta de su carrera.

Después de 3 álbumes cosechando notable éxito, lanzan en 1991 el que sería su disco de consagración: Stars. A pesar de que éste fue un relativo fracaso en E.E.U.U., fue el álbum más vendido en Reino Unido en 1991 y 1992. A lo largo de todo el mundo llegó a vender 8 millones de copias. Estoy seguro que sois capaces de recordar alguno de los temas de éxito de este disco como Something got me started, Stars o For Your Babies.

Contiene 10 canciones, todas ellas de calidad. Es de los pocos álbumes que puedo decir que me encantan todas, absolutamente todas las canciones. Lo normal es que siempre haya alguna que no te guste o consideres que no está a la altura del resto. Pero Stars es un disco completamente robusto en el que no encontrarás ni una sola grieta.

Comienza con Something Got Me Started, todo un clásico de la banda, con un ritmo inolvidable, pegadizo y genial. Continúa con Stars, temazo de amor-desamor que permanecerá en tu cabeza para toda la vida. Una vez extasiados, llega Thrill Me para hacernos bailar aunque no lo deseemos. Pasamos sin descanso a la que es, para mí, la mejor canción del disco: Your Mirror, tema que critica el conservadurismo, individualismo y nacionalismo del gobierno de Thatcher de la época. Con She’s Got It Bad se le da un toque funky al disco muy acertado y que tan bien le queda a la voz de  Mick Hucknall. Le sigue For Your Babies, una de las canciones más recodadas de este álbum y que habla sobre cómo cambió el manager de Hucknall  cuando tuvo su primer hijo.

Ahora toca un cambio de tercio con Model, un reggae con un sonido tremendamente conseguido y de ejecución perfecta. LLegamos a How Could I Fall, tema especialmente bonito, que con la voz de Mick queda perfecto y con una intro de saxofón bastante atípica. Estaría luchando con Your Mirror por el título de mejor canción de álbum. Si con el último tema te habías sentado, vuélvete a levantar porque llega Freedom, otro de los temazos bailables. Por último, para cerrar el disco, llega Wonderland, que tiene ese toque melancólico que te hace ser consciente, si ya no lo eras, de haber escuchado un trabajo inolvidable, de un calidad envidiable.

Os recomiendo que escuchéis al menos una vez en la vida este Stars, porque creo que merecerá la pena. En mi caso, es uno de esos discos que me ha acompañado gran parte de mi vida y que no podré dejar de escuchar nunca.