Hace poco más de una semana ha salido a la venta el nuevo y esperado nuevo álbum de Muse. Y como buen seguidor de la banda, lo esperaba como agua de mayo.

A lo largo de los años han demostrado una constante evolución y este disco no es una excepción. En este caso nos presentan su trabajo más variado, con todo tipo de canciones y diferentes estilos, pero con la misma calidad y saber hacer que en todos los anteriores. Eso sí, no es su mejor trabajo. Pero intentar superar Origin of Symmetry (2001), Absolution (2003) o, sobre todo, The Resistance (2009), se me antoja una tarea muy complicada.

Los seguidores y la crítica se han dividido debido al aire más pop y electrónico de algunos de sus temas, así como la inclusión de un poco de dubstep en un par de ellos. Pero lo que no se puede dudar es que The 2nd Law es un buen álbum en el que Muse vuelve a demostrar su dominio de diferentes estilos, su poderío musical, su fascinante faceta orquestal y unas ganas tremendas de sorprender. Hay que añadir que la producción corre a cargo de ellos mismos y es sencillamente brutal. El sonido final es absolutamente brillante.

 

 

Paso a analizar, desde mi punto de vista, cada una de las canciones:

  • Supremacy: uno de los platos fuertes del disco. Es uno de los mejores comienzos que he escuchado jamás en un álbum. Poner The 2nd Law y encontrarnos con esa entrada de guitarra, bajo y bateria, seguida de ese acompañamiento orquestal, no tiene precio. Un temazo al estilo Led Zeppelin que te hará agarrarte fuertemente al sillón o a cualquier cosa que tengas a mano.
  • Madness: primer adelanto de este trabajo, si no contamos Survival. Pop electrónico al servicio de la voz de  Matthew Bellamy que va de menos a más. Tiene un ritmo muy llamativo gracias al bajo electrónico usado por  Chris Wolstenholme.
  • Panic Station: uno de los momentos más acertados en esta segunda ley. Una canción básicamente funk, muy alejada de lo que Muse había hecho hasta ahora. Sin embargo, les ha quedado genial, demostrando así su grandeza musical. En algunos momentos me recuerda algunas de las canciones que hicieron Extreme y en otros a Scissor Sister.
  • Prelude: intro orquestal para el siguiente tema. Me sabe a poco por su corta duración, pero queda realmente bien.
  • Survival: primer tema que escuchamos de este disco, ya que fue la canción oficial de los juegos olímpicos de Londres. Con un inicio a piano maravilloso, me recuerda a I Belong to you, uno de mis temas favoritos de Muse. Pero rápidamente se transforma en una canción épica y orquestal donde se nota la influencia clara de Queen. El sabor de boca que deja es realmente inmejorable.
  • Follow Me: es tal vez la canción más complicada de entender. Es pop puro y duro, muy al estilo de I Promised Myself. Está totalmente alejada de todo lo que habíamos escuchado de Muse. Es su faceta más conformista y comercial. Es a este álbum lo que, por ejemplo, Undisclosed Desires fue a The Resistance. Tiene incluso un poco de dubstep en el estribillo. No es especialmente llamativa pero después de escucharla varias veces lo mismo ni la pasas e incluso puede llegara a gustar.
  • Animals: tal vez la única canción que nos recuerde a los Muse de los inicios. Un tema al estilo de Screenager o Micro Cuts con una composición impecable y donde los tres miembros demuestran el dominio de los instrumentos. Otro de los grandes cortes de The 2nd Law.
  • Explorers: una balada muy especial. Ya han hecho muchas y muy buenas y, aunque esta no es la mejor, tiene partes realmente preciosas y deja un estupendo sabor de boca. Lástima que su comienzo sea tan titubeante.
  • Big Freeze:  en este caso se acercan a U2. Las guitarras permanecerán en tu cabeza sin poder deshacerte de ellas. Buen tema.

Después de esta canción llega el primero de los puntos críticos del álbum: los dos temas compuestos y cantados por el bajista Christopher Wolstenholme. Y es aquí donde Muse y The 2nd Law suspenden. Veámoslo:

  • Save Me: baladita insustancial, simple y monótona.  Christopher Wolstenholme no sabe por dónde tirar vocalmente hablando y anda perdido toda la canción. Sobra.
  • Liquid State: no es un mal tema. De hecho me gusta. Pero hay una pregunta que sobrevuela constantemente la canción: ¿y si la cantase Matthew Bellamy?. Lo siento  Christopher, tienes a tu lado a uno de los mejores vocalistas que han existido y, por tanto, tú sobras. La vida es dura.

Y ahora es cuando llega el segundo y último punto crítico del álbum, el que da título al mismo: The 2nd Law. 2 temas básicamente instrumentales en los que, esta vez sí, Muse, no sólo aprueba, sino que saca matrícula de honor. Estas dos canciones son el auténtico corazón del disco. Sin ellas nada de lo anterior tendría sentido. Sin ellas este trabajo estaría cojo:

  • The 2nd Law: Unsustainable: sencillamente brutal. Un inicio orquestal brillante nos lleva de la mano a la segunda ley de la termodinámica, mientras llega la parte central del tema, que no es otra cosa que el dubstep que se le ha criticado en este álbum. Una acumulación de sonidos de guitarras, bajo y batería que es capaz de levantarte del asiento instantáneamente, mientras la voz de Bellamy es sustituida por la de un robot.
  • The 2nd Law: Isolated System: un buen tema instrumental que suena a Mike Oldfield. Tal vez después de Unsustainable uno espera más en Isolated System. Aún así es una buena canción y un buen cierre para esta obra.

La pregunta ahora es obvia: ¿cuanto tardarán Muse en hacer un álbum puramente instrumental al estilo de Exogenesis y The 2nd Law?. A mí me encantaría y lo recibiría con los brazos abiertos.
 

 
Resumiendo: The 2nd Law no es la mejor obra de Muse. A pesar de ello el conjunto es muy bueno y demuestran, por enésima vez, por qué muchos los consideramos lo mejor del panorama musical actual y, en mi caso, también de la historia de la música. Totalmente recomendable.

Os dejo con Supremacy, Madness y Panic Station en directo: