Bajo este nombre de antivirus se esconde un restaurante situado en la calle San Fernando y que tuve la suerte de visitar ayer. Y digo que tuve suerte no sólo por la compañía sino por la buena cena que nos pegamos. Pedimos salmorejo, patatas bravas, patatas al pelotón (si, si, patatas a cascoporro), secreto ibérico, choco y berenjenas. Todo estaba exquisito y, según personas que lo han visitado más veces, el resto de platos de la carta son de la misma calidad. A esto hay que añadir un precio más que correcto. Por la cantidad de 15-20 € por persona (según la bebida que se pida) se puede comer en el Garum (bebidas y postre incluidos). Todo esto está acompañado por un hilo musical que me sorprendió gratamente ya que eran grandes canciones de rock y pop de toda la vida. Parecía que yo mismo hubiese elegido la música.

El lugar es algo pequeño, dando lugar a que algunas mesas estén excesivamente pegadas a otras. Pero bueno, nada es perfecto. Sólo me queda recomendar este bar- restaurante a todo el mundo ya que la relación calidad – precio es muy buena. Yo seguro que repetiré.