Ayer tuvimos la ocasión de disfrutar en casa de Rjajaja de una de mis últimas adquisiciones en juegos de mesa. “Tigris y Éufrates”, creado por Reiner Knizia, nos ha dejado un gran sabor de boca. Tiene un desarrollo muy abstracto y la temática está pegada con cola. De hecho podía haberse llamado “El Orinoco”, “Evasión o victoria” o incluso “Lider party”. Pero eso no es obstáculo para poder divertirse.

Las reglas no son muy complicadas pero, debido a lo abstracto del juego, cuesta explicarlas y asimilarlas. Hasta que no empiezas a jugar y vas creando las diferentes situaciones que se dan en el juego, no lo vas digiriendo. Eso si, después de unas rondas se le coge el truco y se disfruta en cantidades industriales. 

¿Y de qué va el juego?. Pues me voy a limitar a hacer un resumen del resumen del resumen ya que, como he dicho antes, es complicado de explicar, y más por escrito. Los jugadores tienen losetas y líderes de 4 colores. Ambos hay que colocarlos en el tablero, teniendo la posibilidad además de construir monumentos y obtener tesoros. Dependiendo de cómo se coloquen las losetas y líderes, se obtendrán puntos de victoria (PV) o se provocarán conflictos entre los jugadores.

La idea que más me gusta del juego es cómo se gana. Existen PV de 4 colores diferentes y al finalizar la partida tu puntuación final serán los PV de aquel color que tengas menos. Es decir, al terminar los jugadores cuentan los PV de todos los colores y ganará aquel que tenga mayor cantidad de PV en su color más débil. Me quito el sombrero ante este concepto.

Si queréis probarlo sólo tenéis que llamarme. Yo encantado de sacarlo.