Hoy, a través de mi compañero el señor corduba, me hago eco de un hecho que se me pasó hace unas semanas y merece ser comentado:

María Dolores de Cospedal ingresa 241.000€ anuales gracias a tres sueldos públicos. Pajín más de lo mismo. El presidente de la Diputación de Castellón declara un patrimonio de 3.9 millones de euros cuando hace 5 años no declaraba ninguno. En la política actual es todo poder y dinero. Así de duro y así de vergonzoso.

Pero en este mar de impresentables hubo una vez una persona decente, íntegra y honrada. Julio Anguita renunció por escrito hace 7 años a su pensión vitalicia como exparlamentario porque “con la pensión que le correspondía como maestro tenía bastante”. No comparto muchas de las ideas del “califa” pero eso no es obstáculo para admirar su manera de ser. Hace lustros que en España no hay políticos como él, con una congruencia perfecta entre su manera de pensar y actuar, capaces de predicar con el ejemplo. Chapó.